Sobre el femicidio, el Estado burgués y su justicia


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Las escalofriantes cifras de femicidio en Argentina que marcan más de dos mil asesinatos de mujeres en la última década, y más de una veintena en este mes, provocaron la masiva convocatoria a la movilización “Ni una Menos” del 19 de octubre, conmocionaron al mundo y volvieron a poner en el centro de la escena nacional la violencia de género.

Tampoco faltaron las respuestas reaccionarias que intentan desconocer esta horrible realidad a través de burlas machistas como la consigna “ni uno menos”, o dejando en segundo plano el problema con la indignación desproporcionada por los grafitis –práctica que data desde la época del Imperio Romano, pero solo ahora preocupa- de las manifestaciones feministas.

Pero el mismo movimiento feminista, en búsqueda de una salida programática al femicidio, también expresa su complejidad. La gama de respuestas que presentan es amplia: desde la exigencia de políticas de protección a las mujeres y niños violentados, hasta el pedido  de endurecimiento de las penas para los femicidas.

Por ello, es necesario también, detenerse a problematizar hacia dónde queremos encausar nuestras fuerzas, volviendo a mirar las causas del horroroso fenómeno y tomando nota de las lecciones existentes en la lucha de nuestros derechos.

El punitivismo como enmudecimiento del femicidio

En una nota de la Revista Ideas de Izquierda[1], la dirigente de la agrupación de mujeres Pan y Rosas, Andrea D´Atri, afirma que después de la inclusión del femicidio en el Código Penal con la promulgación de la ley 26791 en el 2012, hubo  un  incremento  de  ellos, pasando de 255 ese año a “295 femicidios en 2013; 277 en 2014 y 286 en 2015”. Tenga o no relación el ascenso estadístico con la especificación del crimen en el Código Penal, lo que se evidencia es que no lo evita, y aquí se muestran los límites del punitivismo para terminar con el aberrante fenómeno.

Quizá no haya más mujeres muertas por manos del criminal concreto al que se condena penalmente, ¿pero cuántos más hay para que el femicidio en Argentina siga en escala ascendente? O lo que es más importante ¿Qué genera este fenómeno de odio hacia las mujeres?

La pelea entre Cambiemos y el FPV por quién propone más mano dura para los practicantes particulares de violencia de género, sólo intenta dejar en un segundo plano el problema central. Abarrotar las cárceles de machistas no les devuelve la vida a las mujeres, sólo reduce discursivamente un fenómeno social -el femicidio- a hechos eventuales aislados, con el objeto de poder dar una respuesta aceptable para la sociedad dentro de los marcos de este sistema capitalista y patriarcal.

Estado y violencia de género

Engels en “El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado” explica la subordinación de la mujer al hombre ligada a la aparición de la propiedad privada y a la transformación de la familia individual como unidad económica de la sociedad de clases. En su obra, expone cómo, una vez establecida la familia patriarcal monogámica, la mujer se transforma en “criada principal” al no tomar parte de la producción social con la conversión de las tareas del hogar en un servicio privado no remunerado.

A partir de esta marginación de la mujer respecto a las relaciones de producción, las distintas sociedades basadas en la explotación de unos sobre otros, han configurado un rol específico para nuestro género y una imagen de la femineidad en los diversos aspectos de la cotidianeidad. Estos preceptos de rol e imagen han llegado a respaldarse desde la ley en las formas más crueles de punitivismo, especialmente para las mujeres de la clase explotada, como lo fue la Santa Inquisición[2].

El reingreso de la mujer al circuito de producción social en el capitalismo, con su incorporación en las fábricas, tampoco se hizo por fuera de estos mandatos sociales. Ello explica por qué hasta el día de hoy, el Estado burgués sigue manteniendo la fuerza de trabajo femenina como mano de obra barata, lo cual no sólo beneficia al capitalista particular que nos explota, sino también permite mantener un enfrentamiento por los puestos de trabajo entre proletarios y proletarias.

El patriarcado ha sabido adaptarse a las nuevas formas de producción, por lo que pudo mantener la opresión de la mujer desde todas las instituciones del nuevo Estado (burgués). La cultura misógina se transmite mediante la explotación y las leyes y religiones que la legitiman, pero también desde otros mecanismos complementarios como el lenguaje, la educación y los medios de comunicación.

La sed de ganancia del capitalismo ha sabido usufructuar aun más de la mujer a partir de la estereotipación de su sexualidad y su estética, y tiene con ello una responsabilidad directa con fenómenos tales como la violencia sexual y el femicidio.

La economía de la justicia en manos de la burguesía

Partiendo de lo antedicho y de la afirmación de Marx de que la superestructura jurídica y política de cada sociedad corresponde a su estructura económica y las relaciones de producción establecidas según la “fase determinada de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales”[3], podemos decir que el aparato judicial de la sociedad actual -burguesa- no es imparcial ni único, sino la institución especializada de la clase dominante para administrar justicia según sus intereses.

Por esta vía, la clase poseedora de los medios de producción impone su discurso de lo correcto e incorrecto, lo legal o ilegal. Es así como para el ladrón de una tienda y el asesino particular, la ley tiene un fuerte carácter punitivo; pero en los crímenes del capitalista -de mayor escala-, como los genocidios, las redes de trata y las organizaciones de mafias, el Estado solo da hipócritas voces de dolor y se finge impotente.

La justicia burguesa y la mujer

Así como la burguesía realiza una selección de la justicia legítima de la ilegitima, también elabora figuras ideales del objeto a juzgar y enmiendas permitidas. En este sentido, plantean Roberto Bergalli y Encarna Bodelón[4], que el abordaje de la Justicia burguesa sobre la situación de la mujer, en el plano penal, lejos de aportar a su emancipación y acabar con los oprobios, han sido definidas “más que como sujetos a los que se les debe aplicar todas las garantías que comporta el derecho penal liberal, como sujetos «necesitados» de tutela”.

Existe en esto una normalización implícita de la mujer como objeto paciente y de la existencia de hombres misóginos para anular cualquier curiosidad sobre el origen de la problemática, y también un desentendimiento por parte del Estado de las garantías para una vida digna de la mujer en su sistema.

El feminismo de clase frente a la Justicia

En este marco, podemos entender el rol de la Justicia ante la lucha de las mujeres. Tanto el movimiento sufragista como la segunda ola feminista dejaron una fuerte tradición en la lucha por la ampliación de los derechos de las mujeres dentro de los marcos del capitalismo.

Pero hay aquí que diferenciar, la lucha por el reconocimiento de nuestros derechos y la exigencia de medidas paliativas para las víctimas de violencia de género  (como la construcción de refugios, viviendas y la entrega de subsidios); del contradictorio traspaso del poder para juzgar a la clase explotada, al mismo Estado patriarcal que se encargó de conservar y promover la opresión de la mujer.

El pedido de impartición de justicia a una institución burguesa, no lleva a otra cosa que a la confianza de las masas en el sistema social que las oprime. La burguesía, sus partidos políticos y su Estado ven el potente movimiento de mujeres como una amenaza a su poder, y se ven obligados a dar una respuesta por medio de concesiones, intentando conformarnos con una ampliación de derechos en tanto permitan continuar la naturalización de nuestra condición de oprimidas. Con ello, muchas veces termina absorbiendo gran parte de estos movimientos feministas.

Simultáneamente, la burguesía aprovecha también el fenómeno para aumentar su poder estatal desde el aparato judicial. Al aumentar el punitivismo, se fortalece la autoridad del Estado sobre nuestras vidas, y en este caso, con la aceptación de la clase trabajadora.

Lejos de esta práctica burguesa, los derechos de la mujer conquistados con la revolución obrera rusa de 1917 -antes que en los países capitalistas más avanzados del mundo-, fueron planteados por las y los revolucionarias/os como políticas transicionales para una verdadera emancipación de la mujer, realizable únicamente en una sociedad sin explotación ni opresión. Aquel nuevo Estado, en sus inicios, tenía en claro que las mujeres necesitaban más que derechos formales.

La histórica movilización “Ni Una Menos” del 19 de octubre que superó las fronteras nacionales, y las 70000 mujeres reunidas en el XXXI Encuentro Nacional de Mujeres, marcan un cambio profundo en la conciencia de las mujeres sobre nuestra condición en el sistema capitalista y son el principal punto de apoyo para ir por más que un reconocimiento estatal de nuestra condición de oprimidas.

Es por ello que en la actual emergencia de crisis económica-social y política, cuando la mujer es doblemente explotada como objeto de precarización laboral y servicio doméstico en su propio hogar; cuando se le niega el derecho al control reproductivo, cuando es una mercancía en las redes de trata; cuando es exhibida por las grandes corporaciones y medios de comunicación como un objeto sexual, es necesario cuestionar las bases de nuestra opresión y organizar un movimiento feminista verdaderamente emancipador que, en los casos de femicidios, no se conforme con castigos individuales, sino que se proponga acabar de raíz con estos crímenes, rompiendo los límites del actual sistema capitalista y patriarcal.

[1] D´Atri, Andrea; “Patriarcado, crimen y castigo”, IdZ N°31, 2016

[2] La obra de Anne Lewellyn Barstow, “La caza de brujas en Europa. 200 años de terror misógino”, observa cómo, en el siglo XVI, la víctima por excelencia de la inquisición, fueron mujeres ancianas (razón por la que ya no podían cumplir su función de reproductora de mano de obra), viudas y pobres, y de carácter fuerte.

[3] Marx, “Prólogo a la Contribución a la Crítica de la Economía Política”, 1859

[4] Bergalli y Bodelón, “La cuestión de las mujeres y el derecho penal simbólico”

Arrancó “El beneficio del rock” en Jujuy


el beneficio del rock

El sábado 23 de julio inició el circuito mensual de festivales musicales de rock y heavy metal denominado “El beneficio del Rock”, el cual prevé finalizar en el mes de diciembre. Se organiza con el objetivo de promover las bandas locales y recaudar alimentos no perecederos, útiles escolares y ropa para niños de escuelas del interior de la provincia.

En la “Plaza de los Inmigrantes” de San Salvador de Jujuy, con cerca de un centenar de jóvenes presentes, se realizó este primer evento con cuatro bandas jujeñas de distintos géneros: La Logia, Say Fay, Los Caminantes, y Oscura Cepa.

“El beneficio del rock”, en un principio, fue impulsado solo por la radio “Rock & Pop”, pero, por algunas necesidades de producción (iluminación, infraestructura en general, etc.), intervinieron distintas dependencias gubernamentales y diputados. Rodrigo Pérez y Mauricio Toconás de la “Rock and Pop” afirmaron que, pese a esto, “acá no hay banderas políticas. En realidad, si bien uno necesita el aval y la ayuda, esto es sin banderas y es para toda la provincia”.

Sin embargo, la mayoría de los jóvenes que asistieron al festival sintieron la presencia del gobierno por la numerosa cantidad de policías presentes, como Belén que planteó: “Me pareció buenísima la actitud de las bandas, que vinieron a tocar por un evento solidario. Lo malo fue la presencia policial, nos inhibe a todos porque en general, en los recitales así, se suele hacer pogo, que es parte de la música directamente, y como que su presencia nos inhibe a todos”.

A la voz de Belén se suman expresiones como la de Álvaro, “Las bandas, una masa; pero con tanta cana me sentí sitiado”, la de Fernando, “todo mal con la policía porque nos arruina la joda, queremos estar bien, tranquilamente con una cerveza,  pero nos corta todo”, la de Leandro, “hay que apoyar más a las bandas locales; pero los azules, apenas llegamos, nos dijeron que nos vayamos”, y la de Aída, ”Me gustó la música y la onda de la radio, pero no sé qué se mete el gobierno si pararon la construcción de las escuelas, vienen a llenarnos la plaza de canas como si fuésemos chorros“, entre otros jóvenes.

Por su parte, las bandas que tocaron, se mostraron agradecidas por la invitación aunque también marcaron su desacuerdo con la presencia policial. El artista Jorge Zárate de Oscura Cepa, fue uno de ellos: “Todo muy bien con la producción y las otras bandas, y siempre que sea en beneficio de los que lo necesiten, vamos a estar presentes. Lo que sí, me llamo la atención es que, siendo que esto era una fiesta tranquila como siempre, haya tanta policía, pero bueno, el rock siempre estuvo estigmatizado.”

Sujetos


En la vida hay sujetos y objetos. Entre los sujetos existen quienes objetan la condición de otros sujetos como tales.

¿Vale la pena estar en un lugar donde la mayoría de los sujetos son los de esta última categoría? Creo que depende del lugar y del momento –en sus distintas acepciones- a los que nos referimos. Tomándolo así, el sujeto cosificador queda en un segundo plano, como un obstáculo a superar… Lástima que, por lo general, el sujeto a quien se le niegue su identidad sea demasiado sujeto como para cosificar al otro como un elemento de segundo plano, un simple obstáculo.

Published in: on 18 julio, 2016 at 7:40 pm  Dejar un comentario  

Estudiantes del IES N° 5 y la Escuela Tito Guerra se solidarizan con los obreros del Ingenio Ledesma


9.jpgTras la brutal represión policial a los obreros del Ingenio Ledesma que el día jueves 14 movilizaban por demandas salariales, estudiantes de los colegios terciarios IES N° 5, José Eugenio Tello, y de la Escuela Provincial de Teatro “Tito Guerra” quisieron expresar su solidaridad con los trabajadores de algún modo.

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“No puedo ir hasta Ledesma por mi trabajo, pero me gustaría que ustedes les digan a los obreros que tienen todo mi apoyo” planteó Javier, estudiante de Tecnología.

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La indignación por la represión se expresaba en varias  voces, como la de Vanesa, estudiante del profesorado de biología: “Yo lo voté a Gerardo Morales, pero no soy de esos dogmáticos que no quieren criticarle nada, hay cosas que no están bien, los trabajadores no son delincuentes para que los trate así, ¿qué les pasa? ¿Subió todo y no les dejan ni pedir un aumento de sueldo?”

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En los pasillos, los chicos explicaban sencillamente su solidaridad: “Creo que no podría ser más fácil de entender, estamos estudiando para ser trabajadores, por eso estamos del lado de los obreros”.

 

Felicidad


Bastet_by_grazitalyCómo dejar de soñar, cómo dejar de pensar, cómo dejar de fantasear, si la tierra que piso es tan amarga, y yo, tan sin alas, que sólo tengo tu imagen para volar.

Mi hado, vivir en esta historia de cerdos de traje e ilustres linyeras, descalza, cansada  y herida, con la furia explotándome en las entrañas y con guantes de impotencia…
¡Volar, volar  y volar todo el día! despegarme de lo terrenal y soñar con la  felicidad. Esa villana egoísta, bohemia, altiva  y soberbia que se posó en frente de mí  sólo para confirmarme que existe, y que no quiere ser mía.
El placer de poseerte en sueños, deseada felicidad, es algo que consume mis miserables días y me mantiene en un estanque mientras todo fluye, crece y salta ¿Algún día mis dedos, aunque sea, te podrán rozar?
Published in: on 17 enero, 2015 at 3:53 pm  Dejar un comentario  
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Ni con el rectorado, ni con la policía; los estudiantes del IES Nº 5, J. E. Tello, estamos con los trabajadores


Conectar precarizacion y represion
La bronca que genera el demagógico programa “Conectar Igualdad” tras el millonario negocio que le garantizó Cristina Kirchner a sus amigos empresarios como el Grupo Cirigliano, en Jujuy ha llegado a superar toda la paciencia de los educadores y del estudiantado. Este año han llegado al extremo de dejar al más de centenar y medio de técnicos precarizados, que se encargan de desbloquearlas y repararlas, sin pago alguno desde marzo, y a miles de estudiantes sin poder usarlas.
En este marco, la Vice-Rectora Quiñones de nuestro profesorado IES Nº 5 exhortó a las agrupaciones ligadas al PJ a que, aprovechando la indignación del estudiantado inciten al mismo a marchar hasta la policía exigiendo “seguridad” por la desaparición de netbooks que tenían almacenadas, sin repartir, de la sede Nacional. La agrupación Convergencia, ni lenta ni perezosa, emitió un comunicado difundido por las redes sociales llamando a la organización de esta reaccionaria marcha que nada tiene que ver con las problemáticas que nos atraviesan.
Desde la juventud del PTS en el frente Izquierda Estudiantil del IES N° 5, mostramos nuestro inminente rechazo a ser parte de una marcha que pretenda movilizar a todo el estudiantado en una marcha por “la inseguridad”. “Echarle la culpa a la inseguridad” pidiendo más policía lo único que hace es desviar un problema real de la institución, como la precarización laboral y  la urgencia por contar con un edificio propio, dejando que el gobierno se lave las manos en estas cuestiones.
Esa misma policía es la que toma de rehenes bajo amenazas a los pibes de los barrios populares para que roben por ellos ¿Quién nos garantiza que no fueron cómplices de la desaparición de las netbooks? ¿Teniendo la central de policía al lado de la Sede Nacional no vieron nada? Esa policía es la misma que cuida los prostíbulos donde explotan mujeres y niños víctimas de las redes de trata ¡Esa policía, corrupta y represora, es la que cuando salgamos a reclamar por edificio propio o más presupuesto educativo no va a dudar en rompernos la cabeza!
Por esa razón desde el Izquierda Estudiantil y Pan y Rosas, reclamamos a la conducción del Centro de Estudiantes (Conciencia) que no decida burocráticamente, junto al rectorado, qué debemos hacer los estudiantes; le exigimos que llame a asamblea y la garantice. Necesitamos una asamblea donde las voces de todos los estudiantes se hagan eco para debatir el problema; para  que, desde esa instancia democrática,  nos organicemos y llevemos a cabo las medidas que vote la mayoría.
Por ese motivo llamamos a los delegados y estudiantes independientes a pelar por una asamblea estudiantil que nos permita luchar por:
¡BASTA DE CONTRATOS BASURA DEL ESTADO! POR EL PASE A PLATA PERMANENTE DE TODOS LOS TRABAJADORES DEL PROGRAMA CONECTAR IGUALDAD. SIN TRABAJADORES IMPAGOS Y PRECARIZADOS, NO HAY NETBOOKS BLOQUEADAS.
¡LA EDUCACIÓN POR ENCIMA DE LOS NEGOCIOS! NETBOOKS DE CALIDAD, BASTA DE ENTREGAR NETBOOKS CON DESPERFECTOS TÉCNICOS Y DISCOS DAÑADOS.
NINGÚN ESTUDIANTE SIN NETBOOK, DERECHO A LAS NETBOOKS DE LOS INGRESANTES
¡EDIFICIO PROPIO, YA!
¡DEFENDAMOS LA EDUCACIÓN PÚBLICA, GRATUITA Y DE CALIDAD!
¡UNIDAD DE LOS TRABAJADORES Y LOS ESTUDIANTES!
Juventud del PTS – Pan y Rosas

Ni con el rectorado, ni con la policía; los estudiantes del IES Nº 5, J. E. Tello, estamos con los trabajadores


Conectar precarizacion y represion
La bronca que genera el demagógico programa “Conectar Igualdad” tras el millonario negocio que le garantizó Cristina Kirchner a sus amigos empresarios como el Grupo Cirigliano, en Jujuy ha llegado a superar toda la paciencia de los educadores y del estudiantado. Este año han llegado al extremo de dejar al más de centenar y medio de técnicos precarizados, que se encargan de desbloquearlas y repararlas, sin pago alguno desde marzo, y a miles de estudiantes sin poder usarlas.
En este marco, la Vice-Rectora Quiñones de nuestro profesorado IES Nº 5 exhortó a las agrupaciones ligadas al PJ a que, aprovechando la indignación del estudiantado inciten al mismo a marchar hasta la policía exigiendo “seguridad” por la desaparición de netbooks que tenían almacenadas, sin repartir, de la sede Nacional. La agrupación Convergencia, ni lenta ni perezosa, emitió un comunicado difundido por las redes sociales llamando a la organización de esta reaccionaria marcha que nada tiene que ver con las problemáticas que nos atraviesan.
Desde la juventud del PTS en el frente Izquierda Estudiantil del IES N° 5, mostramos nuestro inminente rechazo a ser parte de una marcha que pretenda movilizar a todo el estudiantado en una marcha por “la inseguridad”. “Echarle la culpa a la inseguridad” pidiendo más policía lo único que hace es desviar un problema real de la institución, como la precarización laboral y la urgencia por contar con un edificio propio, dejando que el gobierno se lave las manos en estas cuestiones.
Esa misma policía es la que toma de rehenes bajo amenazas a los pibes de los barrios populares para que roben por ellos ¿Quién nos garantiza que no fueron cómplices de la desaparición de las netbooks? ¿Teniendo la central de policía al lado de la Sede Nacional no vieron nada? Esa policía es la misma que cuida los prostíbulos donde explotan mujeres y niños víctimas de las redes de trata ¡Esa policía, corrupta y represora, es la que cuando salgamos a reclamar por edificio propio o más presupuesto educativo no va a dudar en rompernos la cabeza!
Por esa razón desde el Izquierda Estudiantil y Pan y Rosas, reclamamos a la conducción del Centro de Estudiantes (Conciencia) que no decida burocráticamente, junto al rectorado, qué debemos hacer los estudiantes; le exigimos que llame a asamblea y la garantice. Necesitamos una asamblea donde las voces de todos los estudiantes se hagan eco para debatir el problema; para que, desde esa instancia democrática, nos organicemos y llevemos a cabo las medidas que vote la mayoría.
Por ese motivo llamamos a los delegados y estudiantes independientes a pelar por una asamblea estudiantil que nos permita luchar por:
¡BASTA DE CONTRATOS BASURA DEL ESTADO! POR EL PASE A PLATA PERMANENTE DE TODOS LOS TRABAJADORES DEL PROGRAMA CONECTAR IGUALDAD. SIN TRABAJADORES IMPAGOS Y PRECARIZADOS, NO HAY NETBOOKS BLOQUEADAS.
¡LA EDUCACIÓN POR ENCIMA DE LOS NEGOCIOS! NETBOOKS DE CALIDAD, BASTA DE ENTREGAR NETBOOKS CON DESPERFECTOS TÉCNICOS Y DISCOS DAÑADOS.
NINGÚN ESTUDIANTE SIN NETBOOK, DERECHO A LAS NETBOOKS DE LOS INGRESANTES
¡EDIFICIO PROPIO, YA!
¡DEFENDAMOS LA EDUCACIÓN PÚBLICA, GRATUITA Y DE CALIDAD!
¡UNIDAD DE LOS TRABAJADORES Y LOS ESTUDIANTES!

JUVENTUD DEL PTS – PAN Y ROSAS

Docentes, trabajadores no docentes y estudiantes del IES Nº 5, J. E. Tello, solidarios con Palestina


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Sus asambleas y las nuestras


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Por Daniela, estudiante del profesorado de Lengua y Literatura en el IES Nº 5, J. E. Tello. Nota publicada en el boletín estudiantil, “Armas de la Crítica”, Nº 1.

Hace unos días me crucé con mi amigo Carlos por los pasillos de la sede del Nacional. Como son pocas las oportunidades que tengo para visitar esta sede, aproveché entonces la oportunidad para preguntarle, entre otras tantas cosas, por qué razones no había asistido a la asamblea estudiantil del 30 de abril. Luego de improvisar unos cuántos argumentos poco creíbles para quien lo conoce, pasó a revelarme lo siguiente: “Sinceramente, me parece que ir a las asambleas es una pérdida de tiempo ¿Qué gano yo yendo a ese teatro donde ya está todo armado?, los pocos que van, van porque el Centro les ofrece unas copias o algo a cambio de que vayan a levantar la mano para ganarle en alguna estupidez a otra agrupación igual de corrupta que ellos. No tiene ningún sentido ir”.
Esta caracterización de las asambleas no puede ser acusada de ser un completo invento; pero permítanme alarmarlos sobre cierta inexactitud en su análisis y en la política que levanta Carlos –la de no participar de las asambleas-.
Para la Real Academia Española, la asamblea, se puede definir como una “reunión numerosa de personas para discutir determinadas cuestiones y adoptar decisiones sobre ellas”. Las raíces etimológicas del término en cuestión, nos llevan a la misma definición (del francés assemblée, que a su vez proviene del latín assimulare, “juntar”). Pero para conformar un concepto menos superficial y abstracto, que nos permita descubrir en profundidad que son las asambleas, necesitamos valernos de algo más: la lucha de clases, ya que las “asambleas” tampoco escapan a la división de las clases sociales.

Se suele mencionar históricamente a la ekklesía («ἐκκλησία») de la Antigua Grecia y al Comicio por Curias de la Antigua Roma como las primeras asambleas, gérmenes históricos de los métodos democráticos burgueses, conseguidos a través del uso de la evolución de la civilización por medios racionales.
Pero para que esto suene coherente, poco se menciona la negación del derecho a participar en estas asambleas a los esclavos en ambos sistemas sociales, como tampoco la Secessio plebis del 287 A. C., con la que los plebeyos de la Antigua Roma conquistaron el derecho de que los legisladores tengan que acatar el mandato de sus asambleas – “Plebis scitum”-. El carácter democrático de las asambleas en esos tiempos, para los desposeídos y sometidos, seguramente era una falsedad, “un teatro” donde, en última instancia, la única disputa real existente pudo ser alguna que otra interna entre los odiosos patricios que nada tenían que ver con las necesidades de los oprimidos.
Teniendo presente esto último, se puede afirmar que de algún modo la democracia burguesa sí toma como ejemplo, el modelo de asamblea de la Antigüedad Clásica, claro, con recursos más sofisticados, como la cooptación clientelar de algunos hombres y mujeres a partir de sus penurias, y la burocracia sindical o estudiantil que promueve la desmovilización y desmoralización de obreros y estudiantes respectivamente.
Pero también se puede afirmar que la formación de asambleas de plebeyos e inclusive las asambleas de esclavos, donde confabulaban para organizar muchas de sus revueltas, -obviamente, asambleas jamás reconocidas como legítimas por ninguna sociedad- fueron o conquistas arrancadas a las castas dominantes a partir de medidas de fuerza, o formas de rebeldía que desafiaron el statu quo.
Las organizaciones democráticas de los oprimidos son herramientas de lucha contra las clases dominantes. Se puede encontrar su máxima expresión, saltando de la Antigüedad hasta algunos varios siglos más adelante: en la conformación de los soviets (Consejos) durante la revolución rusa. Trotsky se refería a los soviets en el Programa de Transición como el único órgano capaz de reunir a los representantes de todos los sectores en lucha contra es Estado; decía: “Los soviets no están ligados a ningún programa a priori. Abren sus puertas a todos los explotados. Por esta puerta pasan los representantes de las capas que son arrastradas por el torrente general de la lucha. La organización se extiende con el movimiento y se renueva constantemente y profundamente. Todas las tendencias políticas del proletariado pueden luchar por la democracia del soviets sobre la base de la más amplia democracia. Es por eso que la consigna de los soviets es el coronamiento del programa de reivindicaciones transitorias”
¿Acaso la renuncia a esta conquista histórica de los explotados –los órganos asamblearios de los oprimidos-, va a ser lo que nos permita acabar con las miserias que nos aquejan?
Las asambleas fabriles masivas que votaron realizar un paro activo el 10 de abril contra el ajuste del gobierno, y las asambleas estudiantiles que votaron democráticamente apoyar ese paro obrero nacional en los piquetes a lo largo del país, demuestran que, lejos de renunciar a este derecho por los burdos circos que las autoridades montan con complicidad de la burocracia estudiantil y pretenden hacer pasar por asambleas estudiantiles, los estudiantes del Tello tenemos que auto-organizarnos a partir de asambleas masivas.

En este marco, resulta iluso creer que por resistirse a formar parte de las disputas entre las distintas agrupaciones estudiantiles dirigidas por punteros del PJ y por la burocracia del CEDEMS, vamos a lograr cambiar la realidad del Tello.
Desde luego que la raquítica capacidad de convocatoria que poseen la burocracia del Centro de Estudiantes y los consejeros -caudillos que no se acaudillan ni entre ellos- muestra que tienen un gran problema, pero como el estudiantado hasta ahora no ha forjado una fuerte alternativa democrática e independiente de las autoridades y de los partidos patronales, poco les afecta el carácter ficticio de la relación que tienen con las bases.
Es más, como no existe tal peligro para ellos, son los primeros en impulsar una fuerte política desmovilizadora, transformando nuestro Centro de Estudiantes, una herramienta de lucha, en una agencia de bailes.
La asamblea estudiantil es nuestro órgano político, por el cual asumimos el poder de decidir, de dirigir el futuro de nuestra formación docente y nuestra condición de estudiantes del pueblo pobre, estudiantes trabajadores e hijos de trabajadores. La consigna no es resistir, todo lo contrario: emprender una ofensiva recuperando nuestras asambleas.

“Pintada” estudiantil a favor de la lucha de los obreros de Zapla


Estudiantes del IES Nº 5, José Eugenio Tello, desde la Vocalía de Historia, junto a estudiantes de la UNJU desde la Secretaría de la Mujer, que militan en el PTS –Partido de los Trabajadores por el Socialismo- realizaron anoche una “pintada” a favor de la lucha de los obreros de Aceros Zapla:
“O las ganancias del vaciador Taselli; o los derechos de los obreros de Zapla. Los estudiantes estamos con los trabajadores”

2014-06-11-1568[1] 2014-06-11-1569[1] 2014-06-11-1571[1] 2014-06-11-1573[1] 2014-06-11-1565[1] 2014-06-11-1564[1]